¿Ignoras la necesidad de tu hermano?

Cada mañana al despertar agradecemos a Dios por regalarnos un nuevo día de vida y emprendemos  con entusiasmo las labores que tenemos pendientes para ese día. Cada quien en sus ocupaciones y en lo posible haciendo las cosas de la mejor manera.

Te sientes bendecido por tener un trabajo y así recibir tu salario, el cual sirve de sustento para tu familia.

Pero te has detenido a pensar, ¿Cómo está tu vecino o amigo? ¿Sabes si tiene trabajo? O ¿si está pasando por alguna calamidad o necesidad? Muy a menudo sucede que no sabemos quién vive a nuestro lado, no conocemos a quienes nos rodean, mucho menos nos enteramos que problemas tienen  o peor aún, si necesitan algo en lo que podamos ayudarles.

Argumentamos que no es problema nuestro o que no podemos estar vigilando a los demás. No se trata de entrometerse en asuntos que no nos corresponden, se trata más bien de no  ignorar la necesidad de nuestro hermano. Pues en muchas ocasiones tenemos la solución en nuestras manos, pero simplemente lo ignoramos.

Es hora de mirar con consideración a quien está a nuestro lado. De compartir lo que tenemos, de dar un abrazo y una palabra de aliento cuando sea necesario, de evangelizar y encaminarnos todos en el camino hacia la Salvación.

 

 

 

 

 

 

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*