¿Cómo dejar de hablar mal de los demás?

Diariamente te ves tentado a querer saber y entérate que sucede con las personas que te rodean, eres de los que en ocasiones llamas a otros y les cuentas lo que has escuchado, lo que presumes o lo que te imaginas, no puedes resistirte a hacer circular la información, que según tú consideras importante.

¿Pero sabes que está pasando? Te has convertido en un asesino, suena cruel pero así lo es, pues con nuestra lengua podemos matar. Quizás no físicamente, pero no es la única manera de ocasionar daño letal. Con tus cuentos y chismes, llegas a descalificar a otros, a discriminar, a calumniar y mucho más.

Posiblemente no lo has hecho con la intención de hacer daño, pero debes entender que si lo haces. Que no somos dueños de la vida de los demás y cada quien es responsable de sus acciones y actos, que no estamos para tildar o menospreciar a alguien, que tu como verdadero cristiano, lejos de pregonar algo, si crees conveniente, acércate a tu hermano y aconsejalo sutilmente.

Reflexiona en el daño que pueden ocasionar, no solo a la persona de la cual estás hablando, sino a toda su familia, es increíble la repercusión de nuestros actos en todo y en todos.

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