Mateo 7,8

El Señor ha dicho que pasarán los cielos y la tierra antes que él deje de cumplir sus promesas, por eso no hay que temer y si un día no contesta nuestra oración lo importante es insistir, y hacerlo de corazón y se verá cómo él se glorifica en nuestras vidas.

Uno de sus 12 ciervos, de los que lo acompañaron en su círculo más íntimo, también fue uno de los que dejó constancia de sus palabras y enseñanzas.

Una de ellas narrada a sus mismos discípulos, y la gente de allí describe como todo el que pide recibe. No importa que tan enorme sea lo que se esté solicitando ese ser, lo imposible o complicado, y si esto pasa las leyes naturales, Dios es Dios y su poder está por encima de todo.

Solamente nos puso una condición, pedid con fe, la FE es la certeza que algo va a ocurrir indiscutiblemente, aunque no se tengan ni las más mínimas posibilidades, ya que el que duda en su corazón, no tiene fe.

Por esto Mateo nos enseña a orar humildemente, sometiéndose a la voluntad de Dios y dejando que nuestra mente acepte por fin una realidad que nos cuesta creer, pero es innegable y es que Dios es más grande que nuestros problemas.

Hermano, te invito a orar y decirle a Dios que tanto necesitas, no importa lo complicado, Dios lo hará en el nombre de Cristo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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